Conservando el Archivo de El Museo Canario: estrategias de conservación preventiva

La organización (clasificación-ordenación), la descripción y la difusión, así como la conversión digital, son los procesos técnicos que han adquirido un mayor desarrollo en los últimos tiempos en el ámbito archivístico. La necesidad de controlar y hacer accesibles los fondos a través de la confección de instrumentos descriptivos (catálogos, inventarios, etc.) y la puesta en marcha de actividades mediante las que dar a conocer los documentos,  han restado protagonismo a otros procedimientos. Es cierto que un archivo sin organizar y describir, en la práctica, no es un verdadero archivo sino un montón de papeles. Del mismo modo, divulgar esos fondos documentales a través de exposiciones y visitas, sitios web, catálogos en línea, redes sociales, blogs o utilizando cualquier otra herramienta de difusión, es una tarea absolutamente necesaria si lo que queremos es contar con un archivo vivo y, sobre todo, útil. Desde El Museo Canario impulsamos este concepto de archivo activo al servicio del público. En este sentido, no podemos olvidar que la transformación digital constituye un pilar fundamental si nuestro objetivo es acercar nuestros contenidos a los usuarios. En este sentido, no nos referimos solo a la digitalización de documentos para posibilitar su consulta remota, sino también a impulsar la transferencia de conocmiento empleando los medios que nos proporcionan las teconologías de la información y comunicación.

“Entre brujas y papeles” (Junio de 2020). Difusión del archivo de la Inquisición de Canarias.

Esta concepción de los archivos justifica que la organización, descripción y difusión ocupe, como señalábamos al principio, la mayor parte del tiempo del trabajo de los archiveros. Pero, no basta solo con describir, divulgar y digitalizar. También es necesario poner en marcha estrategias dirigidas a alcanzar una adecuada conservación de los documentos con el objetivo evitar su deterioro. Aunque no es nuestro tema central hoy, no podemos dejar de subrayar que, en este aspecto, la digitalización es un aliado de excepción ya que la consulta de objetos digitales permite reducir al mínimo la manipulación de los originales, reduciéndose así las posiblidades de alteración de los mismos.

Ahora bien, si a las prácticas de preservación nos referimos, mantener en los depósitos unas condiciones ambientales de humedad y temperatura adecuadas y adaptadas a cada tipo de material (papel, soportes ópticos, fotografías sobre papel, negativos de cristal o acetato, etc.), así como evitar, en la medida de lo posible, los cambios bruscos de los valores establecidos, pueden ser considerados aspectos que hay que tener siempre muy presentes en el diseño de un plan de conservación preventiva.

En el ámbito de la conservación preventiva no podemos olvidar que los contenedores en los que se alojan los documentos desempeñan un papel de primer orden. En este sentido, en El Museo Canario nos hemos propuesto dotar a los documentos históricos del mejor espacio preservativo posible. Con tal fin, en el presente ejercicio anual ha sido adquirido un importante volumen de material -cajas, camisas y fundas especiales para alojar material fotográfico- que nos permitirá mejorar las condiciones de conservación de nuestros fondos y colecciones documentales.

Cajas de conservación exentas de lignina.

Aunque hasta el momento en nuestro archivo ha sido empleado como contenedor básico la caja de archivo convencional de uso cotidiano, a partir de ahora los documentos históricos y aquellos papeles administrativos que se consideren de conservación permanente, serán instalados en cajas que, no solo los protegerán de la luz y del polvo, sino que los aislarán de la humedad. Además, al estar exentas de lignina, poseen una barrera defensiva que impide el envejecimiento de los soportes y los resguardan ante posibles daños causados por migraciones externas. Por otro lado, las cajas presentan un sola pieza, lo que facilita su montaje, y carecen de herrajes metálicos. Además poseen una apertura superior, lo que permite el almacenamiento horizontal, hecho que redunda en una mejor conservación de la documentación alojada en su interior.

Camisas libres de ácidos y lignina.

Por otro lado, las camisas de papel constituyen un elemento fundamental para la adecuada preservación de las unidades puesto que, a modo de carpetilla, permiten aislar el documento manteniéndolo libre de cualquier agresión externa (polvo, luz, reacciones químicas nocivas, acción de otros documentos, etc.). Están confeccionadas con material libre de ácidos y lignina y carecen de blanqueantes añadidos e impurezas metálicas en su composición. Todo ello contribuye a configurar un entorno seguro. Las camisas de conservación, con un gramaje similar al que presenta el papel folio usado de manera habitual (80-90gr.), pueden ser combinadas con carpetas de oficina, más económicas, para que el documento alcance una mayor rigidez en su unidad de instalación y sea  manipulada con mayor seguridad, evitándose dobleces y arrugas indeseados. Aunque la carpeta no sea de conservación, la específica composición de las camisas, permite bloquear la transferencia de agentes nocivos desde la aquella hacia el documento. Las camisas adquiridas servirán preferentemente para dar forma a un entorno más seguro a los documentos generados por Tribunal de la Inquisición, uno de los fondos documentales históricos más relevantes, en razón de su antigüedad y contenido, entre los conservados en nuestra institución.

Fundas de poliéster para material fotográfico positivo. El mylar D es transparente, pero mantenemos la lámina de papel superficial para proteger la sensible imagen de los efectos nocivos de la luz.

Finalmente, no podemos olvidar que entre los fondos y colecciones privados que integran el Archivo de El Museo Canario se encuentra un gran volumen de positivos fotográficos sobre papel. Es este un tipo de material especialmente sensible que precisa un espacio preservativo muy específico. Con el fin de mejorar las condiciones de conservación de estas fotografías -especialmente de los miles de ejemplares que integran el Archivo personal de Sebastián Jiménez Sánchez- han sido adquiridas fundas de poliéster de conservación que, al ser químicamente inerte (poliéster tipo Mylar D certificado por el Photografic Activity Test), protege los soportes de la acción de elementos nocivos, especialmente de los gases. Por otro lado, al tratarse de un material transparente y rígido, permite que las imágenes puedan ser visualizadas sin necesidad de que sean manipuladas, hecho que, sin duda, redundará en su apropiada conservación.

En definitiva, en El Museo Canario estamos de enhorabuena. La adquisición de este material permitirá minimizar el deterioro de un material muy relevante en los ámbitos archivístico e histórico canarios.


Acerca de Archivo de El Museo Canario

El Museo Canario (Las Palmas de Gran Canaria, Canarias, España) C/ Dr. Verneau, 2 (35001, Las Palmas de Gran Canaria)
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